Bank of America prevé una baja de la tasa Selic a 13,25% ante la desaceleración de la economía Relevancia2,0
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Bank of America prevé una baja de la tasa Selic a 13,25% ante la desaceleración de la economía

Analistas apuntan que la actividad económica brasileña se desacelera con mayor rapidez de la prevista, lo que abriría espacio para un ciclo de recortes de tasas más intenso.

¿La tasa Selic va a caer en 2026?

Sí, de acuerdo con el Bank of America (BofA), la tasa Selic deberá atravesar un ciclo de recortes más intenso y retroceder hasta el 13,25% en 2026. Los analistas del banco señalan que la economía brasileña se está desacelerando con mayor rapidez de la prevista, lo que abre espacio para tasas de interés más bajas.

Este cambio de escenario representa un giro importante para quienes invierten en Brasil. Hasta entonces, la percepción mayoritaria del mercado financiero era que el Banco Central necesitaría mantener la tasa básica de interés en niveles elevados durante mucho más tiempo para contener la inflación y el ritmo de crecimiento del país. Con las nuevas señales de descalentamiento de la actividad económica, esta tesis comienza a perder fuerza entre las grandes instituciones financieras globales.

¿Por qué el Bank of America modificó su proyección de la Selic?

Los estrategistas David Beker, Natacha Perez y Gustavo Mendes, del Bank of America, detallaron en un informe reciente que los indicadores de actividad económica en Brasil comenzaron a mostrar señales claras de fatiga. El ritmo de crecimiento, que venía sorprendiendo positivamente en los trimestres anteriores, pasó a desacelerarse de forma más acentuada de lo que el propio banco estimaba en sus modelos.

Cuando la economía se enfría, el consumo de las familias disminuye y las empresas reducen el ritmo de producción y contratación. Este movimiento reduce la denominada «inflación de demanda», que ocurre cuando hay más personas con intención de comprar que productos y servicios disponibles en el mercado. Con la demanda bajo control, el Banco Central gana libertad técnica para reducir la tasa Selic sin el riesgo de reavivar las presiones inflacionarias.

Ante este diagnóstico, el equipo del BofA revisó sus estimaciones y pasó a proyectar recortes más agresivos en la tasa de interés a lo largo de los próximos meses, delineando una trayectoria que debería llevar a la Selic al nivel del 13,25% en 2026. Esta revisión señala que el costo del dinero en Brasil debe caer de forma más célere de lo que el consenso del mercado preveía hasta el momento.

¿Qué cambia con la caída de la Selic al 13,25% en la renta fija?

Para el inversor de renta fija, la proyección de tasas más bajas exige un cambio inmediato de postura. El período de rentabilidad fácil y de dos dígitos en aplicaciones posfijadas de muy corto plazo —como el Tesouro Selic o los CDB de liquidez diaria— comenzará a rendir menos a medida que el Banco Central avance con los recortes de tasas.

En este entorno de transición, dos estrategias ganan relevancia en la cartera:

  • Títulos Tasa Fija: Al invertir hoy en un título con tasa fija, el inversor «bloquea» la tasa de interés actual. Si la proyección del BofA se confirma y la Selic cae al 13,25% en 2026, quien haya asegurado tasas fijas más altas obtendrá un rendimiento real superior al practicado por el mercado en el futuro. Además, estos títulos se valorizan antes del vencimiento debido al efecto de la marca a mercado.
  • Títulos Vinculados a la Inflación (IPCA+): Estos papeles ofrecen una tasa de interés real sumada a la variación del IPCA, el índice oficial de inflación de Brasil. En ciclos de caída de tasas causados por el enfriamiento de la economía, las tasas reales ofrecidas por las nuevas emisiones tienden a disminuir. Quien ya posee estos títulos en su cartera ve subir el valor de mercado del papel, lo que abre espacio para ventas anticipadas con una ganancia expresiva.
¿Qué es la marca a mercado?

Es la actualización diaria del precio de un título de renta fija. Cuando la expectativa de tasas futuras cae, los títulos antiguos que pagan tasas mayores se vuelven más valiosos en el mercado secundario. El inversor puede aprovechar este movimiento para vender el título antes del plazo de vencimiento y embolsar una ganancia rápida.

¿Cómo reaccionan las acciones y los fondos inmobiliarios a tasas más bajas?

La renta variable suele ser la principal beneficiada por un ciclo de recortes de tasas más intenso. Aunque una tasa Selic del 13,25% todavía se considere restrictiva para los estándares globales, la dirección del movimiento (la tendencia a la baja) es lo que dicta el comportamiento de los precios de los activos en la Bolsa de Valores (B3).

Para las empresas cotizadas, tasas de interés menores significan una reducción directa en el costo de sus deudas. Muchas compañías utilizan préstamos y financiamientos vinculados al CDI para expandir sus operaciones. Cuando la tasa de interés baja, el gasto financiero disminuye, lo que se traduce en un aumento inmediato en el beneficio neto distribuido a los accionistas.

En el mercado de fondos inmobiliarios (FII, fondos de inversión inmobiliaria brasileños), el impacto se percibe con gran claridad en los fondos de ladrillo (aquellos que poseen inmuebles físicos, como naves logísticas, centros comerciales y oficinas). Con la renta fija pagando menos, el inversor minorista vuelve a buscar el rendimiento mensual exento de impuestos de los FII, lo que eleva la demanda por las participaciones y valoriza el patrimonio del fondo. Asimismo, el costo de captación para nuevos proyectos inmobiliarios disminuye, lo que impulsa el sector de la construcción y el alquiler.

¿Qué debe seguir de cerca el inversor a partir de ahora?

Aunque la proyección del Bank of America se base en datos consistentes de desaceleración económica, el inversor no debe tratar este escenario como una certeza absoluta. El recorrido de la tasa de interés hasta 2026 depende de factores dinámicos que exigen un monitoreo constante.

El principal indicador a seguir es el comportamiento de la inflación, especialmente el IPCA y la inflación de servicios. Si la inflación resulta ser más persistente de lo que calcula el BofA, el Banco Central podría verse obligado a interrumpir el ciclo de recortes antes de lo esperado, manteniendo la Selic por encima de los 13,25% proyectados.

Otro punto crítico es la situación fiscal del país. La percepción de riesgo en relación con las cuentas públicas del gobierno federal determina el comportamiento del tipo de cambio y de las tasas de interés de largo plazo. Desvíos significativos en las metas fiscales pueden presionar al dólar al alza, importando inflación y limitando la capacidad del Copom, el comité de política monetaria del banco central, para reducir las tasas. Por lo tanto, mantener una cartera diversificada y equilibrada entre activos posfijados, indexados a la inflación y renta variable continúa siendo la defensa más eficiente contra las oscilaciones del escenario macroeconómico.

El veredicto para su bolsillo

La señal del BofA de que la economía se está enfriando con mayor rapidez y de que la Selic podría descender al 13,25% en 2026 constituye una advertencia para que el inversor salga de la inercia. La ventana para asegurar tasas elevadas en la renta fija a tasa fija y en el IPCA+ comienza a estrecharse, mientras que el potencial de valorización de las acciones y de los fondos inmobiliarios de ladrillo gana fuerza.